La Escuela Nacional del Deporte, presente en la Academia Olímpica Internacional, Grecia
Entre el 7 y el 11 de julio de 2025, en Olimpia - Grecia, escenario cargado de historia y simbolismo, y cuna de los Juegos Olímpicos antiguos, se llevó a cabo la XV Sesión Internacional para Educadores de Institutos Superiores de Educación Física, convocada por la Academia Olímpica Internacional AOI, como un espacio global donde Colombia dijo presente a través del Centro de Estudios Olímpicos de la Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte, reafirmando su compromiso con la promoción de los valores del Olimpismo, la educación física y la investigación académica en torno al deporte.
La sesión tuvo como eje temático “El futuro del deporte”, y dentro de este, un foco de análisis en auge: “Los deportes electrónicos (E-sports) en la cultura olímpica”, el cual se desarrolló en el marco de un debate de frontera que reunió a expertos, académicos y autoridades de más de veinte países, incluyendo representantes de Irlanda, Inglaterra, Alemania, Grecia, Polonia, Croacia, Turquía, Sudáfrica, Palestina, Argelia, China, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Brasil, Argentina y Colombia, con el objetivo común de generar un foro internacional para el intercambio de ideas, experiencias y buenas prácticas que permitan pensar de manera crítica y propositiva el rumbo del Movimiento Olímpico en un mundo profundamente transformado por la tecnología y la globalización.
Durante los días de trabajo, la AOI fue escenario de una discusión exploratoria que trascendió lo académico para proyectarse hacia el futuro del deporte en sus dimensiones éticas, pedagógicas, tecnológicas y culturales, y uno de los puntos más debatidos fue el impacto presente y futuro de los E-sports y la inteligencia artificial (IA) en el ecosistema olímpico. Ambas herramientas fueron reconocidas como realidades ya integradas en el entrenamiento deportivo, el arbitraje automatizado y las nuevas formas de consumo de contenidos deportivos por parte de las audiencias digitales.
En cuanto a los E-sports, el debate giró en torno a los retos epistemológicos de su emergencia, así mismo los criterios que deberían regular su eventual inclusión dentro del Movimiento Olímpico; en el caso de la IA, los participantes identificaron tanto riesgos como oportunidades, entre ellos los desafíos éticos relacionados con la privacidad de los datos de los atletas y el riesgo de deshumanizar el deporte, además surgieron preguntas aún abiertas sobre la sostenibilidad de su implementación; no obstante, también se resaltó su potencial para preservar la historia olímpica, desarrollar programas de formación centrados en el bienestar integral del atleta y optimizar los procesos de justicia deportiva.
Aunque hay barreras que aún deben superarse —como el acceso desigual a tecnología, la necesidad de estructuras organizativas más cohesionadas o la controversia sobre si pueden considerarse “deporte” en sentido pleno—, los asistentes reconocieron su capacidad para captar nuevas audiencias, fomentar la participación juvenil y transmitir valores como el respeto, la excelencia y la amistad.
Un consenso clave emergió del intercambio fue que, tanto los E-sports como la IA deben ser entendidos no como amenazas, sino como herramientas, que bien integradas y orientadas por los principios del Olimpismo, podrían convertirse en aliados fundamentales para fortalecer la educación física, enriquecer los programas de formación deportiva y extender el alcance del Movimiento Olímpico, incluso más allá del ciclo de los Juegos; sin embargo, la gran pregunta que quedó planteada como desafío fue: ¿cómo incorporar estas innovaciones en contextos educativos y deportivos sin desdibujar los Valores Olímpicos que han sustentado el espíritu del deporte por generaciones?
Aunque no se alcanzaron consensos definitivos —como era de esperarse en un foro deliberativo—, el encuentro dejó en evidencia la necesidad urgente de repensar el rol de las tecnologías emergentes en la educación física y el deporte; y para la Escuela Nacional del Deporte, la participación en este tipo de escenarios internacionales no solo representa un reconocimiento institucional, sino también una oportunidad para fortalecer su rol como agente transformador de la cultura deportiva en Colombia y Latinoamérica, proyectando a sus docentes, estudiantes e investigadores como actores activos en la construcción del deporte del futuro, más justo, inclusivo y conectado con los desafíos del siglo XXI.